Descubre Madrid

¿Quieres conocer mis secretos más ocultos?

Hace ya muchos años por mis propiedades pasaba un río, un río que durante el verano se secaba, dejándome llena de arena por doquier.
Conociendo mi potencial, años atrás decidieron engalanarme y favorecer la circulación por mis vías.

Desde entonces andantes y maquinaria caminan sobre mí ajenos a mí. Ya puede pasar el tiempo por mí que aún mantengo toda mi belleza como si fuese ayer mismo que nací.

Desde mis principios, supe recoger las historias de mis diferentes épocas. Ya desde el Siglo XIII se erige sobre mí la Iglesia San Ginés, cuyas paredes han visto pasar los años y las inclemencias del tiempo. Con el paso de los años empezó a aumentar el trasiego de humanos. Fueron estos humanos que organizándose en gremios daron nombre posteriormente a mis hermanos y hermanas.
Pero esto fue solo el principio de todo mi esplendor. Cuando la realeza construyó su residencia en la Capital lo hizo a escasos metros de mi territorio, por lo que no fue de extrañar que yo fuese elegida la arteria conectora entre el Palacio Real y la Puerta del Sol. Mis dominios se llenaron entonces de burgueses, condes y duques. Todos ellos construyeron sus palacios y hogares en mi, todos ellos dejaron su impronta en mi.
El tiempo pasa por todos y mis dominios no son menos. He visto levantarse bellezas arquitectónicas, derrumbarse otras tantas y volver a erigirse. Como un ave fénix renace de sus cenizas mis cimientos han soportado, soportan y soportarán las idas y venidas de la historia. Lo que más me impresiona de esta raza humana es su perseverancia hacen y deshacen a su antojo a veces para bien, otras no aciertan en su jugada pero si tienen fuerza para levantarse una y otra vez.

En 1871 se estableció el Teatro Eslava. Emotivas como las haya muchas obras fueron estrenadas tras sus puertas siendo disfrutadas por todos los adictos a la cultura de la época, no siendo uno menos, yo estuve presente en todas y cada una de ellas. En 1981 se reabrieron las puertas del Teatro esta vez como Discoteca. Oh, a todos nos gusta bailar y desde su apertura, los jóvenes han llenado su aforo durante las noches Madrileñas.

Pocos como yo tienen el orgullo de ser la morada de uno de los personajes más emblemáticos del país. El Ratón Pérez se aloja desde 1894 en Arenal 8. Hoy en día se puede visitar su museo, situado en su propia casa. Desde el Siglo XIX niños de toda España han disfrutado de las aventuras del este centenario personaje.

Oh pero si quieres ver un rincón congelado en el tiempo visita la Librería San Ginés.
Un fragmento de historia grabado en el costado de la Iglesia San Ginés. Continuando nuestro viaje en el tiempo, por este callejón se llega a la la chocolatería San Ginés, una de las más antiguas de España. Golosa por naturaleza, me gusta visitarla a menudo, sobre todo en las frías noches del invierno Madrileño.
Mi territorio pertenece a la hostelería por excelencia. Uno de mis lugares favoritos durante las últimas décadas es el número 15. Antiguo Café de Levante, famoso por sus tertulias a las que asistía Pío Baroja, escritor reconocido.

En el presente se erige el Hotel Francisco I. Un Hotel familiar de pocas habitaciones pero lleno de pequeños detalles personalizados a cada huésped. Me gusta observar las idas y venidas de sus Huéspedes, imaginarme su historia puesto que ellos son mi historia.
Yo soy tú, tu historia ahora está grabada en la mía, puesto que tú, has pasado por mis dominios. Tú me has elegido para grabar parte de tú historia en mi.

Bienvenido al Hotel Francisco I, bienvenido a tú historia.
Ahora estamos unidos de por vida.